Televisores Planos Plasma o TFT

Miércoles, 2 Julio   

Pantalla de rayos, líquida o de plasma
Hay que distinguir entre dos tecnologías muy diferentes para la consecución de pantallas finas y planas. Por un lado, disponemos de los televisores de cristal líquido LCD (Liquid Crystal Displays - pantalla de cristal líquido) perfeccionados con la tecnología TFT (Thin Film Transistor- transitores de pantalla plana); y por otro, de los televisores de plasma (PDP - Plasma Display Panels). Ambos compiten por sustituir a los cada vez más viejos y baratos televisores CRT (Cathode Ray Tube - tubo de rayos catódicos).
Las pantallas de plasma usan fósforo como los monitores CRT y frente a las pantallas TFT consiguen una gran mejora del color y un estupendo ángulo de visión. Los televisores de plasma tienen la ventaja de que con imágenes fijas, como sucede en los CRT, el fósforo se puede dañar permanentemente. Por lo tanto, el principal problema de esta tecnología es la duración. El plasma pierde la mitad de su luminosidad, muy alta en los últimos modelos, tras unas 30.000 horas de uso y hay que fijarse en la duración, en horas de la pantalla, que en los televisores más modernos llega hasta las 65.000 horas. La tecnología TFT ha eliminado este fenómeno, por lo que ofrece una duración superior a costa de una menor calidad y fidelidad del color.

El costo de fabricación y de venta al público de las pantallas de plasma es inferior al de las pantallas TFT que necesitan un transistor para controlar cada uno de los píxeles. Pero, si nos fijamos en el costo por hora, las pantallas TFT salen ganando. Un dato a tener en cuenta es que no se hacen pantallas de plasma para el mercado de los ordenadores, porque en ellos se trabaja con más imágenes fijas; suelen estar muchas horas encendidos, y se trabaja con resoluciones altas y con pocas pulgadas, factor incompatible con la tecnología de plasma.