Como en el Cine
Miércoles, 2 Julio 
Las diferentes tecnologías hacen complicado decidir qué televisor adquirir:
Entre las nuevas tecnologías que invaden el hogar, empujan con especial fuerza los equipos destinados a montar un ‘cine en casa’. A los completos sistemas de audio, se unen pantallas de televisión planas e inmensas con buena calidad de imagen que harán las delicias de los aficionados a las películas. El principal problema, común a todas las tecnologías incipientes, es que los nuevos productos son excesivamente caros y que nada garantiza que cualquiera de los inventos revolucionarios no tenga una vida efímera, superados por otras tecnologías.
Actualmente hay varias alternativas que amenazan el largo reinado del televisor de toda la vida, el del tubo de rayos catódicos (CRT), que, no obstante, todavía goza de buena salud. Aunque muchos ven el final cercano de estos monitores, las nuevas tecnologías encuentran difícil superar el compendio de virtudes que atesora: excelente calidad de imagen incluso en ambientes con mucha luz, gran ángulo de visión, larga vida y, por encima de todo, bajo precio. Además, casi todos los fabricantes venden modelos con pantallas que evitan reflejos e incorporan el nuevo formato 16:9 (proporción ancho-alto de la pantalla) que se adapta al tamaño de la mayoría de las películas, en lugar del clásico de la televisión 4:3.
El mayor inconveniente es su tamaño: las más grandes (40 pulgadas) sobrepasan los 60 centímetros de fondo y los 130 kilos de peso. Ese talón de Aquiles es el que explotan los nuevos televisores planos de atractivo diseño, con grandes pantallas, mucho más ligeros, cada vez más baratos (aún caros) y con mejor calidad de imagen (que todavía no llega a la de los televisores convencionales).
